GRACIA ORIGINAL vs GRACIA PIRATA

Reflexión Dominical
Gracia: Original o de Piratería
David Aguirre Mar
Mateo 24.19-25
“19Y después de mucho tiempo, vino el señor (griego = kyrios, Señor) de aquellos siervos, é hizo cuentas con ellos.
20Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; he aquí otros cinco talentos he ganado sobre ellos.
21Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré: entra en el gozo de tu señor. 22Y llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; he aquí otros dos talentos he ganado sobre ellos.
23Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré: entra en el gozo de tu señor. “Y después de mucho tiempo…”
24Y llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste, y recoges donde no esparciste;
25Y tuve miedo, y fui, y escondí tu talento en la tierra: he aquí tienes lo que es tuyo.
26Y respondiendo su señor, le dijo: Malo y negligente siervo, sabías que siego donde no sembré y que recojo donde no esparcí;
27Por tanto te convenía dar mi dinero á los banqueros, y viniendo yo, hubiera recibido lo que es mío con usura. 28Quitadle pues el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.”

Introducción:
Un Dios ‘descafeinado’ es el anhelo corrupto de un producto barato, pirata, asociado a un Dios a modo, y no un Dios santo viviente lleno de gracia pero lleno de verdad. De Juicio y de perdón. De justicia y de paz.
En este pasaje, el hombre que recibió un talento, tenía una percepción equivocada del Señor: Le “acusa” de ser señor duro, y de que “cosecha donde no siembra”. Qué concepto tan erróneo del Señor. Dios si es un Dios severo que por eso ha pagado el precio de Su Hijo para otorgar la gracia. Pero este hombre no entendía bien ni la naturaleza no el carácter de su señor, y por ende, por una percepción equivocada, barata, pirata de quién su señor era, termina tomando decisiones equivocadas que le hicieron ser improductivo.
Amar las versiones piratas de cualquier cosa es un irrespeto para el creador, para nosotros mismos, pero es además una terrible distorsionada percepción que nos hará ser improductivos en todos los ámbitos de la vida.

Precedentes:
“Piratería” es el sustantivo corriente para designar el fenómeno de la reproducción y distribución de copias de obras protegidas por el derecho de un autor.
La piratería afecta a obras de distintos tipos.
Hay que saber que la mayoría de las legislaciones nacionales relativas al derecho de autor no incluyen, por lo general, una definición jurídica.
Tradicionalmente, la piratería consiste en la reproducción y distribución no autorizadas, a escala comercial o con propósitos comerciales, de ejemplares físicos o virtuales de obras protegidas.
La piratería es un negocio multibillonario.
Lo que mantiene el negocio no son los que lo producen, sino los que lo consumen. Es como las drogas. Se producen porque se consumen.
Pero aquí la pregunta clave es
¿Por qué una persona paga por adquirir una “copia del original” y no el original? ¿Por qué una persona considera de valor más una copia que un original?
¿Por qué no quiere pagar lo que se le ha asignado de valor, por su creador, para tener el original?

EL EFECTO DEL INTERMEDIARIO
Una razón es que el intermediario termina con el usufructo de la ganancia sobre el creador y sobre el consumidor. La resistencia a conceder al intermediario un valor sobre el precio del producto. De conocer al creador estamos seguros que el valor real de la oferta sería más apreciada y estaríamos dispuestos a pagar por ello, que no conociendo el creador ni sus motivaciones.

EL CONCEPTO DE VALOR.
Hay diferencial entre el conceptual de valor que el “Original” aporta frente al valor que el consumidor le asigna. El valor que el creador le asigna es porque responde a el concepto creacional. La creación implica amor, motivaciones intangibles de valor incalculable. El creador imprime de su propio ser en su creación. Inapreciable. Pero sin conocimiento del creador, no es posible otorgarle el valor real a la creación. Aunque no hay excusa.

EL CONCEPTO DE PRETENSION.
Pretensión es “aspiración, deseo, ambición sin fundamento, ambición desmedida” son las definiciones de diccionario. “Aspiración de un deseo que no se le considera de más valor que poseerlo por tenerlo”.
El segundo aspecto a considerar es que puede ser que se adquiere lo pirata porque dos razones: (1) Porque se quiere pretender ser, para ilegítimamente recibir los beneficios de la obra. (2) Se quiere pretender porque no se confía en la posibilidad personal de lograr el original.
Ambas es por una percepción equivocada del Creador de la Obra y en este caso, en las capacidades personales.
En cuando al Creador de la obra, se elige piratería porque inconscientemente o no, se niega el reconocimiento al creador original de la obra, no se le otorga el añadido de valor que oferta, y se pretende no honrar al Creador y diseñador de la obra mientras se pretende disfrutar los beneficios del original. Esto es un acto mezquino, egoísta, irrespetuoso respecto del creador.
El segundo punto no considerar que se tienen atributos, potencialidades o capacidades personales (gracia, inteligencia, generación de oportunidades alternativas a la realidad que se ve, etc.) y al pensar que se carece de la posibilidad de obtener el original desde los recursos presentes, se cae en auto-menosprecio.
Esta es una mentalidad rampante en las mentes de las personas todo el tiempo: no se sienten capaces de su valor personal y su accionar lo denuncia tal cual. Este concepto aparte de ser una visión muy corta, es un irrespeto profundo por si mismo.
METAFORA.
Muchos quieren disfrutar el beneficio de la gracia SIN pagar el precio del original, sin asignarle su valor real y sin honrar a su Creador. Esto es, tener la gracia original tiene un precio (Decir no al pecado. Amar la voluntad y la Palabra de Dios, etc.).
Porque la Gracia Divina tiene valor en sí misma, pero además tiene el valor de ser un símbolo de la substancia de la gracia: La substancia es una persona: Jesucristo.
Una gracia pirata es hermana de una fe falsificada. Primero, porque el fundamento de la fe pirata se asienta en el propio ser humano, lo cual es imposible de sostener porque el Hombre (Varón y Mujer) son deudores de su propio pecado. Segundo, una gracia pirata y una fe falsificada son más sedantes que realidad en una persona. Presumir es el objetivo de tener lo pirata sin estar dispuesto a pagar lo original. Es sustituir una relación viviente y vibrante por una religiosidad. Es pretender ser una persona de fe sin serlo. Y sin conocer a su Creador.
Una gracia falsificada es un concepto equivocado de Quién es Cristo, como puede El mostrarnos al Padre, como El puede realizar una transformación en tu vida mediante el poder de Su Espíritu. Es pretender que se puede pecar sin consecuencias. O pretender que se puede ser bueno a la mediad de Dios.
Una esperanza falsificada no se centra en Dios y su voluntad. Se centraliza en “el poder dentro de uno mismo”… en el esfuerzo personal o la ‘suerte’.
Piratería espiritual es estar considerando que por obras personales, o lo “bueno” que podamos ser y hacer, o por acciones meramente humanas, tratando de mantener barata… a bajo costo, la gracia divina ganada en la cruz por la sangre de Jesucristo, y aún así recibir los beneficios de un Dios domesticado y desfigurado por supersticiones, filosofías, religiones, etc. Gracia entendida es santidad deseada, porque la gracia si perdona el pecado pero sin duda capacita –cuando el/la sujeto anhela alinear su vida con su Creador- ¡para no pecar! Además, sabiéndose amado el corazón se hincha de gratitud y no quiere lastimar al Padre que ama.
Anhelemos la gracia verdadera, y paguemos el costo de adquirirla. Alineando la vida con el Creador. Sometiendo la vida al señoría de Cristo. Amando la Verdad del Eterno. Tomándole en cuenta en tus decisiones y descansando en su Voluntad y Sus promesas.
Se bendecido(a)!
Cariñosamente siempre,
David.