¿NECESITAS SANIDAD? ESTO ES PARA TI.

53Terminada la travesía, vinieron a tierra de Genesaret, y arribaron a la orilla. 54Y saliendo ellos de la barca, en seguida la gente le conoció. 55Y recorriendo toda la tierra de alrededor, comenzaron a traer todas partes enfermos en lechos, a donde oían que estaba. 56Y dondequiera que entraba, en aldeas, ciudades o campos, ponían en las calles a los que estaban enfermos, y le rogaban que les dejase tocar siquiera el borde de su manto; y todos los que le tocaban quedaban sanos.” Marcos 6:53-56.
Reflexión:
Dondequiera que Jesús iba, no importa si era en el campo o en las ciudades o en las zonas suburbanas, llevaban a Jesús todos los enfermos y El los sanaba. Y hay algo más que considerar en el texto de Marcos: Los enfermos iban a Jesús. Si bien la multiforme gracia de Dios no tiene “fórmulas” y nunca es la misma forma en la que actúa u opera en nosotros, aquí hay pautas interesantes. En otros textos si, muchos esperan a Jesús. Pero aquí, no están pasivos. Activamente se mueven hacia Jesús. Con fe. Con esperanza. Con certidumbre de que El los recibiría, los sanaría y los acogería cerca de su amor. Note al autor decir “en seguida la gente ¡le conoció!”. En todo milagro hay dos partes: La Divina que quiere, puede y produce la sanidad milagrosa. Pero la Humana que conoce, se acerca, cree, recibe, arrebata… destraba con llaves por demás misteriosas y eficientes poder del Altísimo sobre sí mismo o sobre sus seres amados. Como si fuéramos un recipiente cerrad y de alguna manera, de pronto, se produce una apertura en nosotros donde nos volvemos recipientes del poder senador de Cristo y en la obra del poder de Su Espíritu. Y hoy eso es más verdad que nunca. Ven a El. Acercase a El activamente.
Oración:
Señor, te ruego que así como está escrito en el Nombre y los méritos de Jesucristo tu Palabra produzca en mi la salud y la vida para lo que fueron expresadas por ti.